24 de junio de 2009

4 de julio de 2008

“Los hijos de la Edad Dorada vagan ahora lejos,

por la tierra de los padres, olvidados de los

Días del Destino,

en algún otro lado.

¿Y ningún anhelo puede hacerles ya volver?

¿Nunca les verán mis ojos?

¡Ay! ¿Nunca os encontraré por los mil senderos

de la tierra verdeante el que os busca,

figuras iguales a los dioses?.

¿Y entendí yo, por ventura, vuestro lenguaje,

vuestra leyenda, tan sólo para que mi alma buscara vuestras sombras?.

Quiero acercarme a vosotros, allá donde crecen

todavía vuestros bosques,

donde esconde entre nubes su cumbre

solitaria el Monte Sagrado.

Allí quiero ir, cuando reluciendo

en la sombra del Roble,

encuentre la Fuente del Origen

¡Oh, vosotros durmientes!

¡Oh, sombras sagradas!

¡Con vosotros quiero vivir!”.

(Hölderlin)

El camino del heroe...

"Tras los trágicos sucesos y atrapados en las redes de Maya y su mundo ilusorio, los héroes van despertando. Empiezan a intuir que no pertenecen a este mundo caído de miseria y de muerte, sino que su naturaleza les vincula a otro mundo “más allá de las estrellas”.

Entonces, habiendo despertado de la ilusión demoníaca del mundo en que se halla atrapado, es cuando, guiado por su propia naturaleza y por el hado, el héroe comprende que ha de reinvertir el proceso desencadenado al iniciarse el tiempo demiúrgico. Es la Esvástica Levógira, la que guía en el camino de retorno a Hiperbórea y a Venus, la Estrella de Origen de los semidivinos.

El héroe se convierte en un trovador que busca reencontrar lo perdido. El camino de divinización hace coincidir plenamente la peregrinación del mundo externo con la realización interior. “Lo que es abajo es arriba, lo que es adentro es afuera”. Es el sincronismo en el que los dos mundos vienen a reunirse.

En Hiperbórea, a la sombra del Irmisul, las sacerdotisas magas inician en el culto del amor mágico y del matrimonio sagrado. Allá se halla el Jardín de las Hespérides, el jardín de las manzanas de oro que dice Homero. En la leyenda celta es Avallón, la isla de las manzanas donde crece el árbol con las manzanas de oro. Hércules, el héroe griego de voluntad inquebrantable va a encontrarlas. Son las manzanas de la vida eterna y de la resurrección y además, es el Grial. La manzana simboliza la Estrella de la Mañana, Venus, de donde vienen los ancestros divinos y el conocimiento, con los que hay que sincronizar para poder resucitar. La mujer maga entrega la manzana (el Grial) al héroe. El árbol es la columna del cielo, el Irmisul y en su tronco se enrolla la Serpiente de la Vida Eterna y de la eterna juventud.

El héroe, cuando despierta en él la nostalgia de Hiperbórea, se hace consciente y necesita alcanzar a comer del fruto de Venus que da la inmortalidad. Pero para ello ha de traspasar los límites de la muerte, ya que el Jardín de las Hespérides se halla más allá... “Más allá del norte, del hielo, de la muerte –nuestra vida, nuestra felicidad... Nosotros hemos descubierto la felicidad, nosotros sabemos el camino, nosotros encontramos la salida de milenios enteros de laberinto” (“El Anticristo”. Friedrich Nietzsche).

Alcanzar más allá de la muerte y “robar” el fruto de la vida eterna.

El héroe se presenta cara a cara con la muerte. Sabe que no puede ceder y que del poder de su voluntad viril, su principio sivaísta, depende superar el vacío sin desintegrarse.

Es el vacío que se halla más allá del último chakra. Un salto al vacío a través de un Sol Negro, un Hoyo Negro donde se acaba la luz del Sol de Oro (el de este mundo material).

Más allá del Sol Negro, el héroe alcanza el Rayo Verde. Allá su naturaleza se transmuta en un cuerpo de vajra, materia inmortal, roja, dura como diamante, resucitando como ser divino."


http://ignacioondargain.tripod.com/

19 de junio de 2008

If you leave me now

6 de junio de 2008

Si todas las cartas de amor son ridículas, quiero que esta columna sea ridícula, porque si no, no sería de amor. La escribo mientras le estás dando pecho a nuestro tercer hijo, en la pieza contigua. He oído que no hay que casarse con Beatriz ni con la Reina de Saba; que los grandes amores se realizan lejos de la contingencia, de la prosaica realidad de las mamaderas, los pañales, los cansancios.

"Amor perdido y hallado,/ y otra vez la vida trunca./ Lo que siempre se ha buscado/ no ha debido hallarse nunca", dijo un Neruda muy joven. Pero, ¿de qué me habría servido perderte, si te busqué siempre, más allá del tiempo, para vivir juntos, aquí y ahora, esta aventura, con todos sus bemoles y sus grietas? Ésta es nuestra Eneida real, nuestra Odisea de todos los días. Nuestra guerra de Troya se da en los límites de nuestro hogar, cuando en los peores momentos somos capaces de decir, como lo dijo el héroe griego: "Eres el amor que florece".

Tu nombre significa en los Balcanes "lucero de la mañana". Por eso, amanecer junto a ti es una fiesta: saber que estás ahí después de que acabó la noche.


[...]

Escribo esta torpe columna de amor en las horas más duras que un hombre y una mujer puedan vivir juntos. Este próximo 14 de febrero es el Día de los Enamorados, que coincide con la fecha de nacimiento de Clemente, nuestro amado hijo que se fue. ¡En una misma fecha, se juntan la prueba máxima de la existencia del amor y la prueba máxima para la supervivencia del amor! Sé que la muerte de un hijo trae el amargo sabor a derrota total que a veces atraviesa la existencia humana. Pero sé también que no hay nada que perturbe tanto a la muerte como la sonrisa de los que se aman. La muerte envidiosa tendrá que soportar nuestros besos y abrazos, que sobrevivirán a las lágrimas.

¿Qué es mi amor por ti? ¿Y tú me lo preguntas? Mi amor por ti es descender al infierno no para rescatarte yo -como Orfeo a Eurídice-, sino para rescatarnos mutuamente de esta casa en llamas que es la vida del hombre y la mujer todos los días, de este incendio y de este abismo que hemos disfrazado de cotidianidad y seguridad, creyendo controlarlo todo.


Warken, otra vez.


"mi amor por ti" (fragmento)

http://blogs.elmercurio.com/columnasycartas/2008/02/07/mi-amor-por-ti.asp

17 de mayo de 2008

Cristián Warnken
Jueves 15 de Mayo de 2008
Quién sabe...

Cristian Warnken.jpg

Todavía no amanecía. A la hora más misteriosa de todas, me senté a mirar por la ventana de la biblioteca que da a mi jardín, a esperar el primer rayo de luz. Hora incierta, en el "todavía no" de los pájaros y en el "sí" de la estrella de la mañana.

Ahí estaba, rodeado por mis cinco mil libros y por un silencio vivo. Ese silencio que sabe más de nosotros que lo que nosotros de él.

Todavía no amanecía, y yo estaba ahí, hechizado por la hora más pura de todas.

Y, entonces, una voz que podría haber sido la mía o de otro (¿de quién?), como salida de ninguna parte, me susurró al oído muy suavemente y me dijo: "No sabes nada". Eso fue todo, dicho con un tono no de recriminación ni de burla, sino con serenidad y -así lo sentí- infinita ternura. "No sabes nada". Nada más y nada menos. Miré hacia todos lados, buscando a alguien (una presencia) que me hubiera hablado. Pero no había nadie. En realidad estaba yo. Yo y nadie (esa voz) y el silencio.

Entonces tuve una sensación inédita que me traspasó entero como un rayo, que se instaló en todo mi cuerpo, en cada célula, en cada poro: la sensación absoluta, total de no saber nada. Un "no sé nada" temblaba en toda la habitación, como el "nevermore", aquel del cuervo del poema de Poe. Pero los pájaros todavía no habían alzado el vuelo en mi jardín. Y el primer rayo de luz aún no entibiaba el pasto.

Entonces, sentí que todos los libros que me rodeaban se ponían a llorar al unísono, como niños perdidos en el bosque. ¡Mis cinco mil libros lloraron! ¡Lloraban de saber que no sabían! Los libros de filosofía, de ciencia, de teología, de literatura, todos lloraron. Yo y mis libros lo entendimos de inmediato: nadie en esta dimensión en que nos tocó vivir, bajo este cielo y sobre esta tierra, sabe nada. Los que dicen que saben, mienten: se mienten a sí mismos y derraman una mentira que infesta al mundo. Todo aquel que esté dispuesto a esperar la hora más misteriosa e incierta de todas, sentado frente a su jardín vacío, escuchará tarde o temprano esa voz que le dirá lo único que hay que saber an-tes de que amanezca: que no sabemos nada. No hay nada que saber. Por ahora. Nada.

Entonces me pareció oír las preguntas desesperadas de tantos que -como niños huérfanos de certeza-, arremolinados frente a mí, como frente al mensajero que trae una noticia terrible, dirían: "¿No sabemos nada? ¿Nunca sabremos? ¿Podremos vivir sin saber?".

Entonces los abrazaría como a hermanos en lo incierto, y con la misma paz de esa voz oída en el silencio de mi biblioteca, les diría: "No sé nada, no sabemos, no hay que saber nada". ¿Y qué haremos entonces con nuestras amadas certezas que llevamos en la sangre? ¿Qué haremos con todos nuestros muertos, con todas nuestras preguntas, con nuestra sed de saber, con lo que nos quema el corazón? No haremos nada: saldremos a nuestro jardín -otra vez como niños- a jugar que no sabemos, a aprender -como fue antes- a no saber. Y entonces imaginé a millones de seres humanos -de todas las creencias, razas, edades- salir a la calle -como cuando nieva- a mirarse como niños perdidos y felices, a decirse unos a otros: "No sé". Vi al ateo decirle, sin soberbia, al creyente: "No sé". Vi al creyente decirle al ateo, sin miedo: "No sé". Vi al científico reduccionista decir con infinita dulzura: "No sé". Vi a los sabelotodos, con el rostro iluminado por una luz inédita, decir: "No sabemos nada".

Y entonces, justo cuando el primer rayo de sol cayó sobre el pasto y el primer canto de un pájaro irrumpió en el silencio del alba, me asomé a la ventana de mi jardín y vi algo extraordinario, que me emocionó hasta las lágrimas: ¡Un niño muy pequeño, el más hermoso de todos, caminaba sobre las aguas de la piscina! Juro que lo vi: ¡Un niño caminaba sobre las aguas! Fue entonces cuando comenzó lentamente a amanecer...

16 de mayo de 2008

23. El Creador

Hay dos tipos de creadores en el mundo. Un tipo de creador trabaja con objetos - un poeta, un pintor, ellos trabajan con objetos, ellos crean cosas. El otro tipo de creador, el místico, se crea a sí mismo. El no trabaja con objetos, él trabaja con el sujeto; trabaja en sí mismo, en su propio ser. Y él es el verdadero creador, el verdadero poeta, porque se convierte a sí mismo en una obra maestra.

Tu estás llevando una obra maestra dentro de ti, pero estás obstruyendo el camino. Quítate a un lado, entonces la obra maestra será revelada. Todos son obras maestras, porque Dios nunca da nacimiento a nada menor que eso. Todos llevan esa obra maestra escondida por muchas vidas, sin saber quienes son e intentando, sólo en la superficie, ser alguien.

Suelta la idea de llegar a ser alguien, porque ya eres una obra maestra. No puedes ser mejorado. Sólo tienes que llegar a él, conocerlo, realizarlo. Dios mismo te ha creado; no puedes ser mejorado.

Osho Ah, This! Chapter 1

Comentario:

El maestro Zen de este naipe ha manejado la energía del fuego y es capaz de usarlo para la creatividad en vez de la destrucción. Él nos invita a reconocer y participar con él en la comprensión que es de aquellos que han dominado los fuegos de la pasión, sin reprimirlos ni permitiendo que se tornen destructivos y desequilibrados. Él está tan integrado que ya no hay ninguna diferencia entre quien es él por dentro y quien es él por fuera. Él ofrece este don de la comprensión y la integración a todos aquellos que vienen a el, entregando el don de la luz creativa que surge desde el centro de su ser.

El Rey del Fuego nos dice que cualquier cosa que emprendamos ahora, con la comprensión que viene de la madurez, enriquecerá nuestras vidas y las de los demás. Usando todas las herramientas que tienes, todo lo que has aprendido de tu propia experiencia de vida, ya es tiempo que expreses lo tuyo.


39. Posibilidades

La mente puede aceptar límites en cualquier parte. Pero la realidad es que, por su naturaleza misma, la existencia no puede tener límites, porque ¿existirá más allá de los límites?. Nuevamente otro cielo.

Es por esto que estoy diciendo que hay cielos sobre cielos disponibles para tu vuelo. No te conformes fácilmente. Aquello que se contentan fácilmente permanecen pequeños: pequeños sus goces, pequeños sus éxtasis, pequeños sus silencios, pequeños en su ser. Pero no hace falta! Esta pequeñez es tu propia imposición sobre tu libertad, sobre tus posibilidades ilimitadas, sobre tu potencial ilimitado.

Osho Live Zen Chapter 2

Comentario:

El águila tiene una perspectiva de todas las posibilidades contenidas en el paisaje de abajo, al volar libremente, naturalmente y sin esfuerzo, por el cielo. Él está en su dominio, grandioso y auto-contenido.

Esta carta indica que tú estás en el punto en que un mundo de posibilidades se abre para ti. Porque te has vuelto más amoroso contigo mismo, más auto-contenido, puedes fácilmente trabajar con otros. Porque estás más relajado y a gusto, puedes reconocer las posibilidades cuando se te presentan, a veces aún antes que otros lo puedan ver. Porque estás en sintonía con tu propia naturaleza, puedes comprender que la existencia te está proveyendo con exactamente lo que necesitas.

¡Goza el vuelo! Y celebra toda la variedad de maravillas del paisaje que se abre ante ti.

68. Conciencia

Venimos de lo desconocido y continuamos moviéndonos hacia lo desconocido. Volveremos otra vez; hemos estado aquí miles de veces y estaremos aquí miles de veces. Nuestro ser esencial es inmortal, pero nuestro cuerpo, nuestra corporeidad es mortal. El marco en el que nos movemos: nuestras casas, el cuerpo, la mente, están hechos de cosas materiales. Se cansarán, se envejecerán, morirán. Pero tu conciencia, para la cual Bodhidharma usa la palabra "no-mente" -Guatama el Buda también ha utilizado la palabra "no-mente" – es algo más allá de la mente y el cuerpo, algo más allá de todo, esa no-mente es eterna. Es expresada y se va nuevamente a lo desconocido. Este movimiento de lo desconocido hacia la conocido y de lo conocido a lo desconocido, continúa por la eternidad, a menos que alguien se ilumine. Entonces ésta es su última vida. Entonces esta flor ya no volverá. Esta flor ha tomado conciencia de sí misma y no necesita regresar a la vida, porque la vida no es más que una escuela de aprendizaje. Él ha aprendido la lección, ahora está más allá de las ilusiones. El se moverá de lo conocido, por primera vez, no hacia lo desconocido, sino hacia lo incognoscible.

Osho Bodhidharma, the Greatest Zen Master Chapter 5



8 de mayo de 2008

Mantente firme en los viejos sueños, para que nuestro mundo no pierda la esperanza

LXXXI



Lo que amas permanece,
el resto no es nada.
Lo que amas no te será arrebatado.
Lo que amas es tu herencia verdadera.

¿De quién este mundo, mío, de ellos,
o de nadie?
Primero vino lo visible, entonces lo palpable,
el Elíseo, da igual que fuera ante las puertas del Infierno.
Lo que amas es tu herencia verdadera.
Lo que amas no te será arrebatado.

La hormiga es un centauro en su mundo de dragón.
Humilla tu vanidad, no fue el hombre
quien hizo el valor, el orden o la gracia.
Humilla tu vanidad, humíllala te digo.
Descubre en la naturaleza tu lugar
en invención a escala o verdadero arte.
Humilla tu vanidad,
Paquin, ¡humíllala! El árbol sobrepasa tu elegancia.

Aduéñate de ti y otros también lo harán.
Humilla tu vanidad.
No eres más que un perro golpeado bajo el granizo,
sólo una urraca hinchada bajo el sol veleidoso,
medio negra, medio blanca,
y ni siquiera distingues el ala de la cola.
Humilla tu vanidad.
Mezquino es todo tu odio
nutrido por la falsedad.
Humilla tu vanidad,
ansioso en destruir, avaro en caridad.
Humilla tu vanidad,
te digo, humíllala.


Ezra pound.

Todo ello tras pasar por la Nigredo, la noche oscura y negra de la muerte mística, la Albedo, o resurección de esa muerte y la Rubedo, la inmortalización por medio de la materia espiritual roja que se produce en el Rayo Verde.

El primer misterio se consuma con la resurección del cuerpo físico, que es arrastrado a su resurección por el cuerpo astral, como en un Carro de Fuego, como en un Vimana (pues su forma se ha hecho redonda) y es llevado más allá de este mundo, como un sol negro, por la puerta de Venus hacia una extra-situación.

El segundo misterio es que en la resurección e inmortalización del alquimista, como una consecuencia, se produce la inmortalización de la soror o la Amada. Ahora hay dos esferas, dos andróginos, ELLA-EL y EL-ELLA, que se aman unidos y separados para siempre. Reunidos en la separación.

El tercer misterio es la mutación de la sangre producida primero en las venas del cuerpo astral, logrando posteriormente la regeneración de la sangre del cuerpo físico del vira, por medio de la vibración ígnea del azufre, capaz de transmutar el plomo de Saturno en oro, en “aurum potabile”